La Peña de Bernal, 2022

Aquí mi anfitrión fué Moller, uno de los motociclistas más conocidos de la región y quizás del país, todo un afitrión.  Me ayudó a salir de las afueras de Querétaro, donde mi moto se había atascado con el lodo de la lluvia de la noche anterior, y me llevó a conocer la Peña de Bernal, el monolito más grande de México y de América, según se dice.  Subimos por un pueblito encantador, viendo la fuente de los chorros musicales, y nos atrevimos a subir la peña.  Nos alcanzó la lluvia arriba, y puedo decir que de bajada, vine deslizándome por las rocas con mis pantalones de kevlar, agarrada de los lazos especiales para ello.  Las vistas espectaculares, pero el deslizón que me dí, me duró el estiramiento muscular por muchos días más.  ¡Gajes del oficio?  Muchas gracias Moller por todo lo compartido.