Te comparto las delicias leídas en mi niñez y en de la infancia de mis hijos y nietas, quizás algunos te gusten, quizás otros no, pero trato de que sean la versión más completa que puedo encontrar, o al menos, no de esas que ahora el cine cambia los finales y las partes escenciales. Muchos cuentos clásicos no tienen final feliz, pues su objetivo no era sólo entretener, sino enseñar, mostrar diversos aspectos de la vida diaria de diversas personas, donde muchas veces, algunos no tenían final de cine, pero te dejaban siempre una gran huella en tu interior, y nuevas ideas en tu mente. ¡Descúbrelos y disfrútalos!
El arbol generoso de Shel Silverstain
Un breve pero hermoso cuento sobre la relación entre un árbol y un niño.